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14 de noviembre de 2009
Sencillamente y en silencio Charles R. Swindoll
Vease Lamentaciones 3:25
Pase todo un día en quietud. Los domingos son grandiosos para hacer eso. Separe por lo menos una parte de la tarde para quedarse completamente quieto. La meditación es un arte perdido en este mundo moderno, acelerado. Sugiero que la reviva. No se trata de repetir interminablemente alguna mantra para lograr algún otro marco mental. No se trata de eso. Simplemente en silencio espere ante su Dios fiel. Lea un pasaje de la Biblia, tal vez un salmo, y deje que le hable. No diga nada. Simplemente quédese en silencio. Permita que Él le asegure que usted está plena y completamente perdonado, y su vergüenza ha desaparecido. Sienta los brazos de Dios que le abraza. . . . Sienta de nuevo la frescura y alivio de la presencia de Dios.
El Misterio de la Voluntad de Dios
Tomado del libro Sabiduría Para el Camino (Nashville: Grupo Nelson, 2009). Copyright © 2009 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.
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