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6 de noviembre de 2009
Deje que Dios abra las puertas Charles R. Swindoll
Vease Proverbios 14:26
¿Se halla usted tratando de meter una estaca cuadrada en un agujero redondo? ¿Está usted empujando, y sudando, y descargando enorme peso emocional para lograr que algo marche? Será mejor que pida tiempo libre y lo verifique con el Entrenador. Cuando Dios está en algo, todo fluye.
Digamos que usted desea de corazón dedicarse a cierto tipo de ministerio en su lugar de trabajo. Le gustaría tener la oportunidad de sentarse con algunos de sus compañeros de trabajo, y tal vez pasar quince minutos juntos alrededor de las Escrituras, durante el almuerzo. ¡Gran idea! Pero no la imponga. Póngala delante del Señor, y deje que Él abra las puertas. Si Él está en eso, es asombroso cómo se concederá la aprobación, cómo aparecerá un creciente interés, y cómo la ocasión caerá justo en su lugar. Todo resultará casi a pesar de usted. . . .
Dios no tiene limitaciones en su capacidad para que algo resulte, pero Él va a hacerlo a su tiempo, y no antes.
Moisés: Un Hombre de Dedicación Total
Tomado del libro Sabiduría Para el Camino (Nashville: Grupo Nelson, 2009). Copyright © 2009 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.
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