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12 de septiembre de 2009
Un lugar para la oración Charles R. Swindoll
Véase Salmo 32:6
Nunca subestime el lugar de la oración. . . . Estoy convencido de que una de las razones por la que somos tan flojos en la oración es que nunca hemos preparado un lugar en donde encontrarnos con Dios. Cuando uno quiere acercarse al corazón de Dios, tiene que alejarse del ajetreo, lejos de la confusión, lejos del ruido y las distracciones. . . Uno necesita un lugar aparte; un lugar en el que pueda separarse uno mismo de las distracciones de la vida diaria y encontrarse, a solas, con Dios. . . .
Entonces, sea específico en su vida de oración. Si necesita un trabajo, ore por un trabajo. Si es ingeniero, pídale a Dios que abra un cargo de ingeniería para usted, o algo relacionado para lo cual usted esté calificado. . . . Si necesita cierta cantidad de dinero para su colegiatura, pídale esa cantidad. Si algún temor lo tiene en sus garras, mencione ese temor y pida específicamente alivio del mismo. . . "Necesitamos," como solía decir uno de mis mentores, "guardarnos en contra del lodo visioco de lo indefinido." . . .
Haga específica sus peticiones.
Elías: Un Hombre con Heroísmo y Humildad
Tomado del libro Sabiduría Para el Camino (Nashville: Grupo Nelson, 2009). Copyright © 2009 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.
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