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22 de agosto de 2009
Deje que Dios edifique su casa Charles R. Swindoll
Véase Salmo 127:1
Esta es la idea. Durante esos meses y años tempranos tan importantes del matrimonio, asegúrese que el Señor su Dios es el corazón y centro de su familia. Si no es así, toda la experiencia es un estudio en futilidad; un esfuerzo desperdiciado, vacío, contraproducente. Todo será en vano. Él no tiene en mente un hogar que cuelga un montón de lemas religiosos en las paredes,o una pareja que simplemente va a la iglesia con regularidad y eleva una oración fugaz antes de las comidas, o pone una Biblia grande en la mesita de café en la sala. No, el igrediente esencial es "el Señor."
Una familia empieza con pie derecho cuando Jesucristo está en cada vida (esposo y esposa han nacido de nuevo), y cuando la sombra alargada de su señorío penetra esa relación. Cuando una pareja hace de Cristo una parte vital de su vida, en términos de los salmos, allí es cuando "el Señor edifica la casa."
Afirme Sus Valores
Tomado del libro Sabiduría Para el Camino (Nashville: Grupo Nelson, 2009). Copyright © 2009 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.
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