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19 de agosto de 2009
La flor más linda
Charles R. Swindoll
Véase Salmo 131:1
La humildad genuina no es algo que podemos anunciar con facilidad. Irrogarse esta virtud es como regla, abandonarla. La humildad es la flor más linda más rara que florece. ¡Póngala en exhibición e instantáneamente se marchita y pierde su fragancia! . . . No; la humildad no es algo que se anuncia. Simplemente pertenece a la vida de uno, en el diario pirvado del andar de uno con Dios.
Dios dice que hay dos maneras sencillas y rápidas en las que se revela la verdadera condición del corazón. La primera es por los ojos, y la segunda es po la boca (Lucas 6:45). . . . Los consejeros perspicaces y personas sabias escuchan con atención a las palabras (lo que se dice tanto como lo que no se dice) y observan los ojos de los demás. Pronto se descubre que el corazón es como un pozo y los ojos y la lengua son como baldes que sacan agua de ese pozo. Si en el corazón no hay verdadera humildad, los ojos lo mostrarán.
Living Beyond the Daily Grind II (Viviendo por Encima de Ajetreo Diario II)
Tomado del libro Sabiduría Para el Camino (Nashville: Grupo Nelson, 2009). Copyright © 2009 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.
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